Habitualmente cuando voy a algún negocio o conozco a alguien y se da cuenta de que soy extranjera me hace dos preguntas que son fijas:
1- si me acostumbro a Chile
2- como los veo yo (como foránea) a los chilenos
La respuesta que les doy es:
1- Si, ya llevo 4 años y me manejo bien
2- Bien, como en todos lados, hay gente buena y gente mala.
Y la respuesta verdadera es :
1- Algún día lo lograré, mientras hago mi mejor esfuerzo.
2- Bien, como en todos lados, hay gente buena y mala , aunque podrían tener un poquito mas de onda noo?.
¿Será el clima? ¿Será la sensación de encierro entre esas dos grandes fronteras, mar y cordillera?
Mi opinión personal como extranjera es que se nota la diferencia en el carácter de la sociedad en general (más apagada, más cohibida, menos amable) de hecho es el primer signo que presencié cuando vine a vivir aquí. Por lo general charlando con la comunidad de argentinos que vive acá veo que hay una sensación generalizada de que cuesta mucho “hacer amigos” y cuando uno conoce las excepciones, personas amables, de mente abierta y alguito fiestera, todos decimos lo mismo “el fulanito es muy piola, no parece chileno”. Evidentemente existe un preconcepto que lejos de esfumarse se encarga de acentuarse cuando aterrizamos en estas pistas.
Existe una frase que anda dando vueltas por ahí que dice que “el dinero no hace la felicidad”, a lo que algunos chilenos contestan “pero la compra hecha”, a lo que yo contesto "entonces se olvidan el paquetito en el mostrador".
Hace un tiempo El Mercurio de Chile publicó un estudio comparativo sobre los niveles de felicidad de algunos países de Sudamérica.
Esta es la nota:
Chile está dentro de los países menos felices de América Latina.


