Foto: Ross Halfin Como empiezo este post….como abro esta nota , como lo expreso…. A esta hora los principales diarios exhiben sus notas sobre música y en el Emol , Chris aparece en los titulares con la bandera de Chile colgando
del brazo…
Comencé la carrera de cine en 1994, escuchando Soundgarden, Nirvana y Pearl jam .Estudié para los exámenes mientras Soundgarden sonaba de fondo. Tuve mis primeras relaciones serias mientras Soundgarden tronaba en la radio, marché junto a miles y tomamos calles y facultades pujando contra el No arancelamiento de uno de los bastiones mas fuertes que le quedan a la Argentina: su golpeada pero firme universidad pública, plural y gratuita; y lo logramos… mientras la voz de Cornell se derramaba como el agua caliente en los redondos atardeceres del mate.
Nunca supe bien porque se separaron, creo que cambiaron, como cambiamos todos , porque no se le puede pedir a la gente que no cambie. Todos tomaron distintos caminos y Cornell avanzó en solitario , tratando de saltar por un campo minado de fama , locuras , adicciones, separaciones, muertes y depresiones.
Cuando no pudo mas se fusionó con los Rage, dando origen a Audioslave; precisamente cuando yo conocí al hombre que hoy es mi compañero de viaje por la vida, al que paradójicamente también le dicen Chris. Durante todos estos años que anduvimos de la mano, siempre seguí a los Audioslave y se me hinchó el pecho cuando los vi aterrizar en Cuba. Pero como no se le puede pedir a la gente que no cambie, Chris volvío a caminar solo y con el paso mas firme que nunca. No recuerdo como me enteré que venía al sur, pero sentí que me debía a mi misma ir a verlo.
Pero la marea de “chascones” (como les dicen acá a los pelilargos noventeros) tenía hambre de Cornell, un hambre de años que pone los corazones flacos.
A las 21hs y algo salió el Señor Chris Cornell, con 43 años en la espalda y la energía de un veinteañero. 2 horas 45 minutos aproximadamente donde el tobogán de su voz no solo que no falló sino que brilló y si hubiera fallado, para mí estaba perdonado de antemano.
Y como el moribundo que ve pasar su vida en un segundo , las lágrimas rodaron por mis mejillas con Hunger Strike, Like a Stone, y hasta con Billie Jean.
"Hunger Strike" Chris Cornell -Espacio Riesco -Chile. 2007


