
Esta semana tuvimos visitas. El domingo almorzamos en el mercado central reineta con salsa de camarones . Yo pedí ensalada mixta, A. pidió con arroz, S. con papas fritas igual que Chris. El plato fue demasiado grande y la cuenta tambien.
Estabamos muy llenos . Salimos urgidos porque ya no podíamos ver como tragaban los gringos* que estaban sentados al lado y nos fuimos a caminar por el parque forestal.
Lentos y plácidos caminamos arrastrando nuestras panzas contentas. El parque estaba lleno de gente que huía del calor abrasador refugiándose en las entrecortadas sombras de los árboles.
De repente algunas gotas de un chorro amarillo y grueso salpicaron las zapatillas de S. el reflejo fué corrernos , el borracho tambaleante se sostuvo del árbol y apuntó para otro lado.
Como todos los fines de semana atravesamos la feria persa de ropa usada vintage que venden los jóvenes bohemios para hacerse de algunos pesos.
Nos pintó tomar un helado de postre y fuimos al Emporio la rosa ... chic. Lleno de gente .
Miel de ulmo
té verde con mango
yoghurt de cereza
rosa
chirimoya alegre
frutilla a la pimienta
chocolate peperoncino
naranja al jengibre
son algunos de los sabores que me acuerdo
pensé en ser cool alguna vez en mi vida y me tomé un helado de rosa. Fué como si me hubiera comido las flores del panteón de mi bisabuela.
*gringos: en Chile se les llama asi a los estadounidenses. En Argentina se les dice asi a los italianos inmigrantes , en este caso eran norteamericanos.


